domingo, 15 de marzo de 2015

Catecismo 295-298. El misterio de la creación. Dios crea por sabiduría y por amor. 'Dios crea de la nada'

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Punto 295 Creemos que Dios creó el mundo según su sabiduría (cf. Sb 9,9). Este no es producto de una necesidad cualquiera, de un destino ciego o del azar. Creemos que procede de la voluntad libre de Dios que ha querido hacer participar a las criaturas de su ser, de su sabiduría y de su bondad: "Porque tú has creado todas las cosas; por tu voluntad lo que no existía fue creado" (Ap 4,11). "¡Cuán numerosas son tus obras, Señor! Todas las has hecho con sabiduría" (Sal 104,24). "Bueno es el Señor para con todos, y sus ternuras sobre todas sus obras" (Sal 145,9).

. La creación del mundo creemos que no es producto de una necesidad, de un destino ciego o del azar, que procede de la voluntad libre de Dios y según su sabiduría y amor que significa crear por el Verbo y el ES. Dios crea por sabiduría y amor y es el único elemento de explicación. Estas son las respuestas al sentido de nuestro ser, y el mayor de los sufrimientos que tiene el hombre en su vida es el sufrimiento del sinsentido de su existencia. La cruz de Cristo da sentido a nuestra vida. Saber que estoy por sabiduría y amor, que tengo un designio de amor que iré poco a poco desvelando es lo que da sentido a mi vida. Dios libremente ha querido que participemos de la felicidad de Dios como quien quiere repartir su herencia.    

Punto 296 Creemos que Dios no necesita nada preexistente ni ninguna ayuda para crear (cf. Concilio Vaticano I: DS 3022). La creación tampoco es una emanación necesaria de la substancia divina (cf. ibíd., 3023-3024). Dios crea libremente "de la nada" (Concilio de Letrán IV: DS 800; Concilio Vaticano I: ibíd., 3025):
«¿Qué tendría de extraordinario si Dios hubiera sacado el mundo de una materia preexistente? Un artífice humano, cuando se le da un material, hace de él todo lo que quiere. Mientras que el poder de Dios se muestra precisamente cuando parte de la nada para hacer todo lo que quiere» (San Teófilo de Antioquía, Ad Autolycum, 2,4: PG 6, 1052).

. El trabajo del hombre consiste en transformar (crecer, multiplicaos) en multiplicar a partir de lo que hay, igual que transformar la materia prima a partir de lo que hay. Solo Dios crea de la nada y el quehacer del hombre sigue adelante a partir de la obra de Dios. Decir de la nada es algo que solo se puede decir de Dios.

Catecismo 293-294. 'El mundo ha sido creado para la gloria de Dios'

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Punto 293 Es una verdad fundamental que la Escritura y la Tradición no cesan de enseñar y de celebrar : "El mundo ha sido creado para la gloria de Dios" (Concilio Vaticano I: DS 3025). Dios ha creado todas las cosas, explica san Buenaventura, non [...] propter gloriam augendam, sed propter gloriam manifestandam et propter gloriam suam communicandam("no para aumentar su gloria, sino para manifestarla y comunicarla") (In secundum librum sententiarum, dist. 1, p. 2, a.2, q. 1, concl.). Porque Dios no tiene otra razón para crear que su amor y su bondad: Aperta manu clave amoris creaturae prodierunt ("Abierta su mano con la llave del amor surgieron las criaturas") (Santo Tomás de Aquino, Commentum in secundum librum Sententiarum, 2, prol.) Y el Concilio Vaticano I explica:
El solo verdadero Dios, en su bondad y por su fuerza todopoderosa, no para aumentar su bienaventuranza, ni para adquirirla, sino para manifestar su perfección por los bienes que otorga a sus criaturas, con libérrimo designio, justamente desde el comienzo del tiempo, creó de la nada una y otra criatura. (DS 3002).

 . Hemos sido creados para la gloria de Dios, el sentido de nuestra vida es dar gloria a Dios. Para nosotros estar lleno de gloria suele implicar poca humildad, ufanarse, es un error proyectar en Dios la tendencia vanidosa y soberbia del hombre. Tampoco hay que pensar que Dios se ha querido pavonear y ufanar en la creación, pues a Dios no le hace falta aumentarse porque es infinito, su ser no tiene la posibilidad de acrecentarse, luego no entendamos mal “para gloria de Dios” como si Dios buscase algo que no tiene. La gloria de Dios consiste en manifestarla y comunicarla, en compartirla con las creaturas. Por ejemplo la gloria para unos padres santos es que sus hijos sean felices y que el amor entre el padre y la madre quede reflejado en unos hijos que se aman y se quieren. Unos padres pecadores entienden la gloria prefiriendo unos hijos de los que puedan ufanarse y nos den satisfacciones  ante los demás (mira que listo, que carrera, que puesto, etc…). Estos ejemplos los proyectamos en Dios y decir para gloria de Dios es lo mismo que decir para un amor que se difunde y se expande, para manifestar y comunicar.

 . El creador no busca en la obra de su creación ningún complemento de sí mismo, es decir, la creación no es un complemento de Dios. Dios no tiene ninguna necesidad de haber creado y sin embargo Dios crea. La creación es una participación de la plenitud de Dios y hay grados de perfección en la creación, el hombre participa de la gloria de Dios en un mayor grado de perfección que las plantas o que los montes.  

Catecismo 290-292. La creación: obra de la Santísima Trinidad

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Punto 290 "En el principio, Dios creó el cielo y la tierra" (Gn 1,1): tres cosas se afirman en estas primeras palabras de la Escritura: el Dios eterno ha dado principio a todo lo que existe fuera de Él. Solo Él es creador (el verbo "crear" —en hebreo bara— tiene siempre por sujeto a Dios). La totalidad de lo que existe (expresada por la fórmula "el cielo y la tierra") depende de Aquel que le da el ser.


 . Todo cuanto ha sido creado está mantenido por Dios, ha tenido en El su origen, no hay nada que no tenga su origen en Dios. Dios creó el mundo por sí mismo, el hecho de crear solo tiene a Dios como autor, no es transferibleEl crear de la nada solo lo puede hacer Dios. Si el verbo y el ES son creadores también, pues es que son Dios también porque crear es cosa de Dios, no es transmisible el poder de creación. La acción está realizada por propia voluntad, no hay coacción, Dios podía haber hecho este mundo u otro. Y esta voluntad está ligada al designio de amor. El mundo fue creado en el tiempo  y por lo tanto no es eterno, tuvo un origen en el tiempo y en el espacio. Espacio y tiempo son creación de Dios. Dios está fuera del espacio y del tiempo, es como un pintor que pinta el mundo en un cuadro… algo así es Dios en la creación del mundo.

. Jesucristo en más de una ocasión en la sagrada escritura dice: en el principio Dios los creo hombre  y mujer, se remite a aquel primer momento como un lugar especial para conocer la voluntad creadora de Dios.  

Punto 291 "En el principio existía el Verbo [...] y el Verbo era Dios [...] Todo fue hecho por él y sin él nada ha sido hecho" (Jn 1,1-3). El Nuevo Testamento revela que Dios creó todo por el Verbo Eterno, su Hijo amado. "En él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra [...] todo fue creado por él y para él, él existe con anterioridad a todo y todo tiene en él su consistencia" (Col 1, 16-17). La fe de la Iglesia afirma también la acción creadora del Espíritu Santo: él es el "dador de vida" (Símbolo Niceno-Constantinopolitano), "el Espíritu Creador" (Liturgia de las Horas, Himno Veni, Creator Spiritus), la "Fuente de todo bien" (Liturgia bizantina, Tropario de vísperas de Pentecostés).

 . El evangelio de s Juan comienza diciendo: en el principio existía el Verbo, al igual que en el Génesis, solo que ahora en el nuevo testamento nos habla de Jesucristo, de la revelación del verbo, que en el antiguo testamento solo se asomaba, no había llegado la plenitud de la revelación en Jesucristo. La gran afirmación del NT es la centralidad de Jesucristo y que el Verbo estaba desde el principio en la acción creadora del mundo.

 . Juan Pablo II decía que crear significa donar, y el que dona, amaDios nos ha dado la existencia, es un regalo, y el que dona lo hace por amor. Amas todo cuanto existe y nada aborreces de lo que has hecho porque si Tú hubieras odiado alguna cosa no la habrías creado, todo cuanto existe vio Dios que era bueno y porque era bueno lo creó, si no fuera bueno no lo habrías creado. Decir que Dios es creador o amador es lo mismo, Dios regala gratuitamente, el amor de Dios es desinteresado, mira el bien por el bien. El motor del mundo es el amor, es la razón de ser de este mundo, por eso cuando no vivimos conforme al amor esto chirría, si pretendes vivir por intereses particulares no vamos a ser felices nunca.  

Punto 292 La acción creadora del Hijo y del Espíritu, insinuada en el Antiguo Testamento (cf. Sal33,6;104,30; Gn 1,2-3), revelada en la Nueva Alianza, inseparablemente una con la del Padre, es claramente afirmada por la regla de fe de la Iglesia: "Sólo existe un Dios [...]: es el Padre, es Dios, es el Creador, es el Autor, es el Ordenador. Ha hecho todas las cosas por sí mismo, es decir, por su Verbo y por su Sabiduría", "por el Hijo y el Espíritu", que son como "sus manos" (San Ireneo de Lyon, Adversus haereses, 2,30,9 y 4, 20, 1). La creación es la obra común de la Santísima Trinidad.


 . El Hijo y el ES son como las manos del Padre, es decir, el Padre crea el mundo a través de sus “dos manos” que son el Hijo y el ES.

sábado, 14 de marzo de 2015

Catecismo 288-289. La catequesis sobre la Creación IV

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Punto 288 Así, la revelación de la creación es inseparable de la revelación y de la realización de la Alianza del Dios único, con su pueblo. La creación es revelada como el primer paso hacia esta Alianza, como el primero y universal testimonio del amor todopoderoso de Dios (cf. Gn15,5; Jr 33,19-26). Por eso, la verdad de la creación se expresa con un vigor creciente en el mensaje de los profetas (cf. Is 44,24), en la oración de los salmos (cf. Sal 104) y de la liturgia, en la reflexión de la sabiduría (cf. Pr 8,22-31) del pueblo elegido.

. La verdad de la creación se expresa con vigor creciente en el mensaje de los profetas, estos subrayan el poder de Dios. Se nos invita a decir que descubramos el lenguaje de la creación en la oración de los salmos, la creación es la imagen de la vestimenta de Dios. Los libros sapienciales vienen a decir que antes que existiese la tierra, antes que Dios crease el mundo de la nada, el verbo encarnado ya existía desde siempre.  

Punto 289 Entre todas las palabras de la sagrada Escritura sobre la creación, los tres primeros capítulos del Génesis ocupan un lugar único. Desde el punto de vista literario, estos textos pueden tener diversas fuentes. Los autores inspirados los han colocado al comienzo de la Escritura de suerte que expresan, en su lenguaje solemne, las verdades de la creación, de su origen y de su fin en Dios, de su orden y de su bondad, de la vocación del hombre, finalmente, del drama del pecado y de la esperanza de la salvación. Leídas a la luz de Cristo, en la unidad de la sagrada Escritura y en la Tradición viva de la Iglesia, estas palabras siguen siendo la fuente principal para la catequesis de los misterios del "comienzo": creación, caída, promesa de la salvación.


. La primera palabra del génesis es al principio, es decir, existe un principio, el mundo tiene un principio que es el hágase de Dios, este mundo viene de Dios, no es un devenir ciego, hay una voluntad creadora, un plan de amor para cada uno de nosotros. En esta vida estoy por algo y para algo.

Catecismo 286-287. La catequesis sobre la Creación III

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Punto 286 La inteligencia humana puede ciertamente encontrar por sí misma una respuesta a la cuestión de los orígenes. En efecto, la existencia de Dios Creador puede ser conocida con certeza por sus obras gracias a la luz de la razón humana (cf. Concilio Vaticano I: DS, 3026), aunque este conocimiento es con frecuencia oscurecido y desfigurado por el error. Por eso la fe viene a confirmar y a esclarecer la razón para la justa inteligencia de esta verdad: "Por la fe, sabemos que el universo fue formado por la palabra de Dios, de manera que lo que se ve, resultase de lo que no aparece" (Hb 11,3).

. Dios nos ha dado una capacidad natural para conocer el origen del acto creador. Frente a los que piensan que ser cristiano es abandonar la razón, hacer una opción de fideísmo o confianza irracional en Dios, aquí la iglesia afirma que la razón es un camino para llegar a descubrir la acción, la existencia y la creación de Dios. El ser cristiano invita a utilizar la razón muchísimo más de lo que se utiliza en los ámbitos agnósticos y ateos donde no se tiene fe en Dios. Fe y razón van de la mano.

. El fideísmo y el racionalismo divorcian la fe de la razón, uno es como una fe irracional por encima de todo, por confianza, sin argumentos, y el racionalista peca de lo contrario, si no lo veo demostrado no me lo creo. Ni lo uno ni lo otro, la fe y la razón son como los dos pulmones, o las dos alas del ave.

. El razonamiento nos da la capacidad de probar con certeza la existencia de Dios, y cuando estoy hablando con un ateo no le puede decir que Dios ha creado el mundo porque la fe lo dice así, eso no se lo puedo decir a un ateo, tendré que recurrir a argumentos racionales.

. Que la revelación viene de Dios es algo que se puede llegar a concluir, por ejemplo a través de los milagros (si no me creéis a mí al menos creer en mis obras), y Jesús cumple las profecías del antiguo testamento, como signos de credibilidad de que la revelación es auténtica.

. La prueba de la revelación cristiana tomada de los milagros de Jesús no ha perdido su fuerza en relación con las generaciones posteriores. Las pruebas que Jesús dio siguen teniendo valor hoy. Hoy hay una tendencia en que los milagros no tienen una fuerza probatoria.

. Deben darse pruebas a la hora de predicar la fe de la resurrección de Jesús como por ejemplo que los apóstoles fueron testigos de la resurrección.

. En estas diversas cuestiones la razón precede a la fe y debe llevarnos a ella, con la razón tenemos que introducir la predicación de la fe. Aunque hay cosas de fe que superan a la razón.

. Somos conscientes que la razón ha quedado oscurecida por nuestros pecados, cuantos más pecados tengas tu capacidad de razonar es inferior porque es muy fácil el autoengaño. Por ejemplo alguien celoso hará fácilmente razonamientos absurdos y desorientados, es decir, cuando nuestra vida está tocada por el pecado es muy difícil utilizar bien la razón, y sin embargo cuanto más santo es un hombre mejor razona porque busca y ama la verdad y sus pasiones no intentan inclinar la verdad a su lado. 

Punto 287 La verdad en la creación es tan importante para toda la vida humana que Dios, en su ternura, quiso revelar a su pueblo todo lo que es saludable conocer a este respecto. Más allá del conocimiento natural que todo hombre puede tener del Creador (cf. Hch 17,24-29; Rm1,19-20), Dios reveló progresivamente a Israel el misterio de la creación. El que eligió a los patriarcas, el que hizo salir a Israel de Egipto y que, al escoger a Israel, lo creó y formó (cf. Is43,1), se revela como aquel a quien pertenecen todos los pueblos de la tierra y la tierra entera, como el único Dios que "hizo el cielo y la tierra" (Sal 115,15;124,8;134,3).

. La razón no quita la revelación, el hecho de que podamos por la razón conocer la creación del mundo por parte de Dios no quita que Dios haya tenido misericordia de nosotros y para que tengamos un conocimiento más exacto y detallado de lo que es el misterio de la revelación nos ha hablado de que Dios creo el mundo.


. Nosotros por la razón  podemos llegar a conocer que el mundo ha tenido que ser creado por Dios, pero conocer que Dios ha creado el mundo por amor ya no se puede conocer por nuestra mera inteligencia sino que por la revelación lo conocemos. Este detalle y otros muchos nos hace entender porque la revelación es tan importante.

viernes, 13 de marzo de 2015

Catecismo 285. La catequesis sobre la Creación II

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Punto 285 Desde sus comienzos, la fe cristiana se ha visto confrontada a respuestas distintas de las suyas sobre la cuestión de los orígenes. Así, en las religiones y culturas antiguas encontramos numerosos mitos referentes a los orígenes. Algunos filósofos han dicho que todo es Dios, que el mundo es Dios, o que el devenir del mundo es el devenir de Dios (panteísmo); otros han dicho que el mundo es una emanación necesaria de Dios, que brota de esta fuente y retorna a ella ; otros han afirmado incluso la existencia de dos principios eternos, el Bien y el Mal, la Luz y las Tinieblas, en lucha permanente (dualismo, maniqueísmo); según algunas de estas concepciones, el mundo (al menos el mundo material) sería malo, producto de una caída, y por tanto que se ha de rechazar y superar (gnosis); otros admiten que el mundo ha sido hecho por Dios, pero a la manera de un relojero que, una vez hecho, lo habría abandonado a él mismo (deísmo); otros, finalmente, no aceptan ningún origen transcendente del mundo, sino que ven en él el puro juego de una materia que ha existido siempre (materialismo). Todas estas tentativas dan testimonio de la permanencia y de la universalidad de la cuestión de los orígenes. Esta búsqueda es inherente al hombre.

. La fe cristiana habla de una manera muy concreta del origen del mundo, hablamos que Dios creó el mundo de la nada, Dios es eterno, la creación es temporal y por tanto el tiempo y el espacio comienzan con la creación del mundo. Esta explicación de la fe cristiana hay que ser consciente que es contraria a otras concepciones en las cuales el catecismo quiere profundizar.

. En la concepción cristiana es Dios el que decide libre y voluntariamente por amor la creación del mundo. Los primero apologetas cristianos tenían que polemizar cuando predicaban y tenían que decir a las diferentes culturas que esto es distinto a las concepciones que se tenían de la concepción del mundo. La concepción bíblica en la que Dios se ha revelado como el Dios eterno cuyo origen no hay que explicar porque si Dios es eterno es contradictorio explicar el origen de Dios. Preguntar quién creo a Dios es una pregunta mal hecha porque es no entender el concepto de eternidad, preguntar por el origen de lo eterno es un error. En la revelación bíblica no vemos ningún intento de hablar de cuál es el origen de Dios.

. Las filosofías panteístas son contrarias a la visión cristiana, nosotros afirmamos que Dios es el origen, es el creador de todo cuanto existe, y que la creación es una participación de Dios pero no como una extensión de Dios sino que tiene una entidad propia de creatura, la creación es distinta del creador. El panteísmo hoy en día está afincado en concepciones orientales, no acaban de entender que la creación no es Dios mismo, es una creatura con libertad la cual puede utilizarla bien o mal. Si todo fuera Dios, la creatura no puede rebelarse frente a Dios. Creemos que el mundo es una creatura que podría no haber existido, la creación es una decisión libre y amorosa de Dios. Para el panteísmo, es una especie de creación necesaria, si somos una parte de Dios pues Dios no podía no haber creado el mundo, mientras que nosotros decimos que Dios podía no haber creado el mundo, no tenía ni necesidad ni deber de crearlo pero por puro amor lo ha hecho. El emanacionismo es muy parecido al panteísmo.

. Dualismo y maniqueísmo hablan de concepciones dualistas, el Dios del bien y el Dios del mal, luz y tinieblas,… esto sería asumir una concepción incompatible del Dios todopoderoso. Si Dios es infinito y omnipotente no puede haber dos dioses, sino porqué el Dios bueno no elimina al Dios malo. Quizás en el origen de estas concepciones dualistas está el no haber entendido que el origen del mal está en la mala utilización de la libertad del hombre, que Dios al hacernos libres, en esa libertad hay una posibilidad de introducir el mal en el mundo, y no hay que buscar un Dios autor del mal cuando somos nosotros con nuestra propia libertad la que da origen al mal.  

. En el deísmo se dice que Dios ha estado en el origen del mundo pero que luego lo abandona, es como negar la providencia, es un Dios lejano. Nosotros creemos que Dios ha creado el mundo y que continúa sosteniendo la creatura, que la creación no es un acto puntual, que nos sigue amando. (Yo estaré con vosotros hasta el final del mundo)

. En el materialismo se habla de no tener necesidad de buscar el origen de nada, porque la materia puede ser eterna, no hay origen de la materia. Hay que decir que el materialismo es irracional porque la materia no tiene en sí misma su explicación, la materia es contingente, es decir, se explica por otra materia y así sucesivamente, con lo que algo ha tenido que haber algo que inicie la cadena, algo que de explicación a lo demás porque sino, no existiría la materia. Decir que la materia es eterna, es filosóficamente contradictorio. El cristianismo se enfrenta también con esta visión materialista de que la materia por la materia lo explicaría todo.


. Forma parte del ser del hombre buscar y preguntarse de dónde venimos y a dónde vamos. Y casi peor que el ateísmo, es peor la indiferencia que no se hace siquiera preguntas. Todos estos errores del panteísmo, dualismo, … en el fondo son errores, pero al menos delatan a alguien que se cuestiona.

Catecismo 282-284. La catequesis sobre la Creación I

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Punto 282 La catequesis sobre la Creación reviste una importancia capital. Se refiere a los fundamentos mismos de la vida humana y cristiana: explicita la respuesta de la fe cristiana a la pregunta básica que los hombres de todos los tiempos se han formulado: "¿De dónde venimos?" "¿A dónde vamos?" "¿Cuál es nuestro origen?" "¿Cuál es nuestro fin?" "¿De dónde viene y a dónde va todo lo que existe?" Las dos cuestiones, la del origen y la del fin, son inseparables. Son decisivas para el sentido y la orientación de nuestra vida y nuestro obrar.

. Las grandes preguntas del hombre de dónde venimos? A dónde vamos? Qué pintamos en esta existencia?. Desde el ateísmo se dice que el hombre busca falsas seguridades e intenta dar una explicación del origen y del fin para no vivir en angustia. Sin embargo, el hombre tiene una capacidad racional, las cosas tienen un sentido, existen unas leyes naturales en nuestro entorno, el hombre ha sido creado con la capacidad de descubrir el sentido de la existencia. El hombre es capaz de buscar las respuestas en él mismo, el hombre cree que hay un sentido en todo desde un punto de vista racional, la postura atea renuncia a la búsqueda del sentido.

. Hoy se piensa débilmente, se piensa a corto plazo, en lo inmediato, no nos hacemos preguntas trascendentes. Solo me interesa lo que me apetece en cada momento y abandono la voluntad, prefiero lo rentable a lo bueno, la practicidad sustituye a la veracidad. Hay pues una especie de alergia a las preguntas últimas y definitivas. Este pensamiento no se plantea a Dios ni al origen del mundo. Lo contrario del pensamiento débil no es un pensamiento que busca falsas seguridades que nos dispensen de discernir, el pensamiento fuerte cristiano es que creamos que las cosas tienen sentido y hay que buscar el sentido de la existencia y que Cristo es la clave de comprensión del mundo. (Ejemplo: el viaje en el autobús). La sociedad de hoy está sumida en la intrascendencia, en el pensamiento débil, pensada y organizada para no pensar, para no hacerse preguntas.  

Punto 283 La cuestión sobre los orígenes del mundo y del hombre es objeto de numerosas investigaciones científicas que han enriquecido magníficamente nuestros conocimientos sobre la edad y las dimensiones del cosmos, el devenir de las formas vivientes, la aparición del hombre. Estos descubrimientos nos invitan a admirar más la grandeza del Creador, a darle gracias por todas sus obras y por la inteligencia y la sabiduría que da a los sabios e investigadores. Con Salomón, éstos pueden decir: "Fue él quien me concedió el conocimiento verdadero de cuanto existe, quien me dio a conocer la estructura del mundo y las propiedades de los elementos [...] porque la que todo lo hizo, la Sabiduría, me lo enseñó" (Sb 7,17-21).

. La pregunta por el origen del mundo es una pregunta que además de ser formulada desde el punto de vista religioso, también se formula desde el punto de vista de otras ciencias (astronomía, biología,…) que nos dan mucha luz. Abordar esta cuestión desde muchos angulos nos enriquece. S. Tomas de Aquino ya decía: ”temo al hombre de un solo libro”. El tema del origen del mundo tiene que ser abordado desde muchos puntos, así desde varias ciencias que nos dan su punto de vista nos ayuda. Los campos hay que distinguirlos pero no hay que mezclarlos, por ejemplo, no podemos hacer depender nuestra fe en la resurrección de Jesucristo, del estudio de la Sabana Santa de Turín. Nuestra fe no va a cambiar por el resultado científico de dicho objeto. Por ejemplo la astronomía nos ayuda mucho cuando nos muestra la inmensidad del universo, nos enseña la grandeza de la creación. La Santa Sede quiso tener las pontificias academias de la ciencia, y promovió la astronomía y otras ramas de la ciencia porque entendía que son fronterizas con la fe, ha habido órdenes religiosas que han querido tener el carisma del estudio de las ciencias.

. El científico experimental puede responder sobre el mundo tal y como lo vemos, pero no puede ir más allá, no puede explicar la nada. Sin embargo ayuda mucho el estudio científico, nos dicen la edad del mundo, la aparición del hombre, la evolución de las especies….  

Punto 284 El gran interés que despiertan a estas investigaciones está fuertemente estimulado por una cuestión de otro orden, y que supera el dominio propio de las ciencias naturales. No se trata sólo de saber cuándo y cómo ha surgido materialmente el cosmos, ni cuando apareció el hombre, sino más bien de descubrir cuál es el sentido de tal origen: si está gobernado por el azar, un destino ciego, una necesidad anónima, o bien por un Ser transcendente, inteligente y bueno, llamado Dios. Y si el mundo procede de la sabiduría y de la bondad de Dios, ¿por qué existe el mal? ¿de dónde viene? ¿quién es responsable de él? ¿dónde está la posibilidad de liberarse del mal?


. La pregunta por el origen del mundo plantea la cuestión, y entonces: existen unas leyes ordenadoras que rigen el mundo que las ha puesto alguien?, si hay orden tiene que haber habido alguien que lo haya ordenado. De dónde viene este orden y estas leyes tan complejas del orden del mundo? Es casualidad? Se puede pensar o es científico dar el nombre de casualidad a algo tan complejo? Estas son preguntas legítimas y obligatorias hacérnoslas. Y si Dios está en el origen del mundo porqué existe el mal? Y porqué esas leyes naturales tienen entre comillas fallos? estas preguntas tenemos que abordarlas sin tener miedo a ellas. El científico da unos datos y nos toca ver cómo puedo responder a las preguntas del orden del mundo, y cómo respondo a las preguntas del origen del mal. El pensamiento débil consiste en no preguntarse nada de esto, vamos a vivir y luego ya haremos filosofía, vive y no te hagas preguntas, renuncia a hacer preguntas. Nosotros tenemos que escaparnos de esa cultura intrascendente que renuncia a la búsqueda del sentido y el pensamiento cristiano es un pensamiento que busca las preguntas últimas sin rehuirlas porque Dios nos ha dado una capacidad de sentido. Y esto no tiene nada que ver con falsas seguridades.